
En el Valle del Cauca, las autoridades de salud mantienen activa la vigilancia intensificada a las personas que resultaron lesionadas por la manipulación de pólvora durante las celebraciones de fin de año. A la fecha, el departamento registra 68 casos, de los cuales 25 corresponden a menores de edad, una cifra que continúa generando alerta en el sector salud.
“Hasta el 14 de enero estaremos en vigilancia intensificada de personas víctimas de la pólvora con quemaduras. Por el momento, las ciudades más críticas son Tuluá, Buga y Buenaventura, con un número muy importante de casos. Sin embargo, toca esperar a cerrar la temporada para conocer los resultados”, indicó María Cristina Lesmes, secretaria de Salud del Valle.
Según datos del Observatorio de Información de Salud del Valle del Cauca, hasta el momento el registro de quemados en los principales municipios del departamento es el siguiente: Buga 12, Buenaventura 11, Tuluá 10, Yumbo 4 y Palmira 4.
De acuerdo con el reporte oficial, 42 de los casos corresponden a quemaduras en miembros superiores, principalmente en manos y brazos, lo que las convierte en la principal causa de consulta médica asociada al uso de pólvora en el departamento. En el contexto nacional, la funcionaria precisó que “Antioquia tiene el primer lugar de personas quemadas por pólvora y el Valle del Cauca está como quinto departamento”.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para fortalecer la conciencia social y evitar el uso de artefactos explosivos, teniendo en cuenta que su manipulación pone en riesgo no solo a quienes los utilizan, sino también a niños, familias y comunidades cercanas, así como la fauna de la región.
Con información Gobernación del Valle del Cauca
