
Colombia se apoderó de las dos medallas de oro entregadas por el rugby sevens en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, después de completar campañas dominantes tanto en la competencia femenina como en la masculina.
Las selecciones nacionales no solo terminaron invictas, sino que respaldaron sus títulos con los mejores registros colectivos del torneo: entre ambas disputaron 12 partidos, marcaron 350 puntos y apenas recibieron 36, consolidándose como las mejores delegaciones del campeonato.
La Selección Colombia femenina llegó a la definición del título después de ocupar el primer lugar de la fase única con cinco victorias en igual número de presentaciones.
Las colombianas comenzaron con un triunfo 33-7 sobre México, superaron 7-5 a Jamaica y posteriormente mantuvieron su marcador en cero frente a República Dominicana, Costa Rica y Guatemala, con victorias 22-0, 48-0 y 31-0, respectivamente. Así cerraron la primera fase con 141 puntos a favor, solo 12 en contra y una diferencia de +129.
En la gran final volvieron a encontrarse con México y confirmaron su superioridad con un contundente triunfo 27-0 para conquistar el cuarto título centroamericano de la historia de Las Tucanes.
La fortaleza defensiva fue una de las claves del campeonato. Colombia permitió únicamente dos tries durante todo el torneo, apoyó el balón 28 veces en el ingoal rival y terminó con una diferencia de +156 puntos, la mejor de la competencia.
El rendimiento colectivo también tuvo protagonistas individuales. Madi Córdoba fue la máxima anotadora del torneo con 30 puntos y seis tries. Carol Carmona ocupó el tercer lugar de la clasificación con 25 unidades y cinco tries, mientras que Laura Mejía lideró la estadística de conversiones con ocho aciertos. Eva Pino, Juliana Soto y Leidy Soto también finalizaron entre las principales anotadoras del certamen.
Para la entrenadora Camila Lopera, este nuevo oro confirma el camino que viene construyendo el rugby femenino colombiano.
«La verdad para mí es un triunfo muy bonito. Me siento muy feliz de poder seguir haciendo parte del equipo. Es el cuarto título para Las Tucanes en los Juegos Centroamericanos. Venimos haciendo un ciclo olímpico con la idea de volver a unos Juegos Olímpicos y desde aquí empezar a trabajar para llegar allá».
La estratega destacó el convencimiento con el que el grupo afrontó el campeonato.
«El equipo estuvo anímicamente muy bien. Sabíamos que veníamos trabajando durante meses para esto porque significa mucho para nosotros. No solamente es la medalla o el esfuerzo, sino el camino que estamos construyendo; sin esto no podríamos lograr las metas que vienen más adelante».
El equipo masculino cerró con otra exhibición
La selección masculina también completó un recorrido perfecto. En la fase de grupos derrotó 17-5 a Trinidad y Tobago, 26-12 a República Dominicana y 49-0 a Costa Rica, resultados con los que terminó primera del Grupo A con nueve puntos, 92 tantos a favor y apenas 17 en contra.
En la fase eliminatoria, Colombia amplió su dominio. Superó 52-0 a Guatemala en los cuartos de final y venció 12-7 a República Dominicana en una semifinal exigente, antes de firmar una actuación impecable en la disputa por el oro.
En la final, el equipo nacional derrotó 26-0 a Venezuela, la otra selección invicta del torneo, para conquistar el segundo título colombiano de la jornada.
El balance estadístico fue contundente: seis victorias en igual número de partidos, 182 puntos anotados, solo 24 recibidos, 30 tries y una diferencia de +158, la mejor entre todos los equipos masculinos.
En el plano individual, Jhon Urrutia fue una de las grandes figuras del campeonato al terminar segundo en la tabla general de puntuación con 51 puntos y convertirse en el máximo apoyador del torneo con nueve tries. Alejandro Guisao y Andrés Téllez aportaron cuatro tries cada uno, mientras que Jhojan Ortiz finalizó tercero en conversiones con siete aciertos.
El entrenador Miguel Viñales resaltó el carácter del grupo y la importancia de confirmar el dominio colombiano en la región.
«La verdad estamos muy contentos por el grupo, por nosotros y por toda Colombia. Había que demostrar que realmente somos los mejores de la zona y prepararnos para lo que viene, que son los Juegos Suramericanos y todo el ciclo posterior. El equipo va a responder y va a estar a la altura de cada competencia».
El técnico, quien dirigió su primer torneo con la selección nacional, también destacó la unión del plantel y la respuesta mostrada en la final.
«Es mi primer torneo con el equipo y me recibieron muy bien. Empezamos a construir una familia, que de eso se trata. El rugby no se juega con compañeros, se juega con amigos y con familia. Fuimos de menor a mayor, tuvimos un bache en la semifinal, pero el equipo reaccionó y apareció en la final, dejando el marcador en cero y ganando con mucha autoridad».
Con las victorias 27-0 sobre México en la final femenina y 26-0 frente a Venezuela en la masculina, Colombia firmó una actuación histórica en el Estadio de Fútbol del Parque del Este: doce triunfos en doce partidos, dos medallas de oro y el dominio absoluto del rugby sevens en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
