
Por : Esteban Jaramillo Osorio – Periodista Deportivo Colombiano
También los sofismas de distracción, las cortinas de humo, los chamanes, las imposiciones. Llega la acción. La pelota sin discursos.
La lista está. Ideal o no, es la de Lorenzo y su séquito. Ellos, con su riesgo extremo. Serán héroes o demonios en el mundial. Ocurre con todos los entrenadores. De la noche a la mañana una calma aparente se vuelve tormenta por efecto de los resultados.
De 100 a 55 la decantación preliminar.
Supuestamente el técnico siguió sus rastros. No parece, por la citación a futbolistas sin nivel. Luego, 26. En poco tiempo serán 11, los titulares para el debut.
Muchos quedaron en el camino. Frustrados por su sueño corto, por sus dudas, porque les alimentaron una ilusión. Suele pasar, hace parte del juego.
Alguna vez a Maradona lo dejaron fuera del mundial. Otra vez Romario. En peligro está Neymar. Ha pasado tantas veces. Lesiones, momentos críticos, injusticias o caprichos de los entrenadores.
Ahora la tensión. Esperando que ruede la pelota. Entre el encanto del juego, que poco se ve, o el resultado como único objetivo.
Con Lucho y James, como puntas de lanza de la comitiva. El primero ansioso por ratificarse, en la línea de partida de lujo entre las estrellas del mundial.
El 10, luchando con su cuerpo para encontrar la puesta a punto que no se ve.
Con la desazón de los aficionados o la desmesura crítica, porque no están este o aquel. ¿Por qué Mina, Santiago Arias, o David? ¿Por qué el cucho por Santos Borré? ¿Por qué la negativa a Viveros, Carbonero o Rengifo? ¿Por qué diez mediocampistas y sólo seis delanteros?
Lorenzo con sus dudas. Las que siempre tuvo. Por eso la inconsistencia de su campaña. Mira números, no mira aptitudes, aprecia rendimientos desde la data y no desde la técnica asociada que marca desequilibrios colectivos, con fe ciega en el aporte individual.
En el futbol actual el mejor juego es el de conjunto.
No pregunto por Sebastián Villa, porque no debía estar. Los valores morales, la coyuntura actual. El respeto a la mujer. Siempre tendrá una segunda oportunidad, pero no forzada. No impuesta por una necesidad. Esta llegará. Lo sé.
En cuenta regresiva el mundial. También la selección, con la expectativa asfixiante, ante el estreno frente a Uzbekistán.
Entre tanto Shakira, con Lucho y el Pibe, calientan el mundial. El video es espectacular. Una boleta de setecientos dólares en siete mil. Pregúntenle a Lincoln Palomeque, reconocido actor. Yo las vi. Qué despropósito. Mundial…es mundial. Con abusos o sin ellos. Esteban J.
