La IA pasará de ser una herramienta de apoyo a un compañero de trabajo capaz de actuar y colaborar de forma autónoma, transformando la productividad, los procesos y la relación de las personas con la tecnología.
Sectores como servicios financieros, salud, comercio, manufactura y logística liderarán la adopción de IA, que se convertirá en un elemento estructural de los modelos de negocio y de la toma de decisiones empresariales.
La automatización de tareas repetitivas y la integración de tecnologías como IA, analítica de datos y ciberseguridad redefinirán el trabajo, exigiendo nuevas competencias y una preparación temprana para mantener la competitividad.