Dagma inicia intervención integral para recuperar la Ceiba bicentenaria del barrio Bajo Aguacatal

Mediante el uso de un tomógrafo sónico Arbotom ABT 05 E —herramienta clave para ajustar el tratamiento fitosanitario y recuperar la emblemática Ceiba pentandra bicentenaria del barrio Bajo Aguacatal— el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma) puso en marcha un plan de intervención integral, orientado a la identificación, control y manejo de la plaga de insectos barrenadores que actualmente afecta al ejemplar.

La intervención tiene como propósito preservar su estabilidad estructural, valor ambiental e importancia patrimonial, a través de acciones técnicas especializadas que permitan mitigar el impacto de la plaga y garantizar su conservación a largo plazo.

Luego de una inspección inicial en la que se detectaron daños en la base del tronco, el equipo de Flora Urbana del Dagma desplegó tecnología de última generación. El tomógrafo sónico funciona de manera similar a una radiografía; sin embargo, en lugar de rayos X, emplea ondas sonoras que se transmiten entre sensores ubicados alrededor del tronco. Dado que la velocidad del sonido varía según la densidad y el estado de la madera, esta herramienta permite identificar con precisión zonas sanas, áreas degradadas, cavidades o procesos de pudrición interna.

Este esfuerzo no constituye una acción aislada, sino que es resultado de un diálogo directo con los vecinos del sector, quienes alertaron sobre el estado del espécimen. Además, el proyecto se desarrolla bajo un modelo de gestión eficiente, a través de la figura de compensación forestal.

“A través de este mecanismo, asignamos el tratamiento especializado a un tercero que, bajo nuestra supervisión, asume la responsabilidad técnica y financiera de la recuperación. Es una forma en la que las obras civiles retribuyen directamente a la salud ambiental de la ciudad, mitigando los impactos que sus intervenciones generan en el entorno”, explicó Sharon Aguirre Posada, subdirectora de Ecosistemas del Dagma.

Durante la jornada, los expertos no solo evaluaron la estructura del árbol, sino que también compartieron con la comunidad los alcances del tratamiento. La meta es clara: asegurar que esta Ceiba continúe contando la historia de Cali por muchas décadas más.

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