El Estadio Olímpico Pascual Guerrero permanece sin habilitación para actividades deportivas después del terremoto que sacudió a Cali el pasado 10 de agosto. El primer reporte entregado por las autoridades responsables del escenario señala que, aunque inicialmente no se identificaron afectaciones de mucha gravedad, sí se registraron daños visibles en elementos de la fachada y estructuras externas, entre ellos cristales y partes del mural dedicado al exfutbolista Adrián Ramos. La Secretaría del Deporte y la Recreación de Cali confirmó que el escenario no está habilitado para partidos ni entrenamientos mientras avanzan las revisiones correspondientes. La medida tiene impacto directo sobre la actividad deportiva de la ciudad, especialmente para el América de Cali, que utiliza el estadio como escenario habitual para sus partidos como local, y para otros equipos y eventos que tienen programadas actividades en este recinto.
El secretario del Deporte y la Recreación de Cali, Alexander Camacho, explicó que las autoridades deben realizar un análisis de las infraestructuras deportivas de la ciudad antes de permitir nuevamente su utilización. Según el funcionario, en una primera etapa se adelanta una revisión inicial y posteriormente se realizará un análisis técnico más detallado. La información conocida hasta ahora no establece que el estadio presente daños estructurales graves, por lo que no sería preciso afirmar que existe un riesgo de colapso del escenario. Sin embargo, la administración distrital decidió mantenerlo cerrado como medida preventiva mientras los especialistas terminan de establecer sus condiciones de seguridad. El reporte oficial conocido hasta el momento corresponde a una evaluación inicial y no representa todavía una autorización para reabrir el estadio a deportistas, equipos, trabajadores o público.
El cierre ya produjo consecuencias en el calendario del fútbol profesional. El partido que América de Cali debía disputar como local frente a Fortaleza fue aplazado debido a la situación generada por el terremoto. También fue aplazado el encuentro de ida de los octavos de final de la Copa Colombia 2026 contra Deportivo Pereira. La situación del Pascual Guerrero se suma a las dificultades que atraviesan otros escenarios deportivos de la región, mientras las autoridades revisan las condiciones de las instalaciones afectadas por el movimiento sísmico. En el caso específico de Cali, la evaluación del Pascual resulta relevante no solo por su condición de escenario deportivo, sino porque se encuentra en el sector de San Fernando, una de las zonas de la ciudad donde también se reportaron afectaciones en edificaciones. Por ello, las decisiones sobre su reapertura deberán estar sustentadas en los resultados de las inspecciones técnicas y en las condiciones de seguridad que establezcan las autoridades.
Por ahora, el mensaje oficial es que el Pascual Guerrero continuará cerrado durante los próximos días y no está habilitado para ninguna actividad deportiva. Las autoridades deberán completar la revisión inicial y avanzar en el análisis técnico antes de determinar si el escenario puede volver a funcionar y bajo qué condiciones. Esta definición será especialmente importante para establecer cuándo América de Cali podrá regresar a jugar como local en Cali y qué ocurrirá con los demás compromisos deportivos previstos en el estadio. Mientras se conoce el resultado definitivo de las evaluaciones, la recomendación para equipos, organizadores y aficionados es atender únicamente la información oficial sobre la habilitación del escenario y evitar asumir que los daños visibles representan por sí solos un diagnóstico estructural. La prioridad, según las autoridades, es garantizar que cualquier reapertura se produzca cuando existan condiciones adecuadas de seguridad.
Redacción | Leanotas.com