3 septiembre, 2026 · LeaNotas | Periodismo de Marca
Cali

Nadadores retoman rutina en las Piscinas Alberto Galindo después del terremoto

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Veinte días después del sismo, las piscinas Alberto Galindo Herrera volvieron a escuchar el sonido de las brazadas, las patadas bajo el agua y el aliento de los nadadores con aletas. El escenario, el principal centro de entrenamiento de las actividades subacuáticas en Cali, recuperó su rutina y con ella también regresaron los sueños de medalla de los deportistas vallecaucanos.

Durante varios días, las piscinas permanecieron en silencio. El sismo del pasado 10 de agosto dejó afectaciones en diferentes escenarios deportivos de la ciudad y obligó a suspender temporalmente algunas actividades. El agua de las piletas Alberto Galindo Herrera, acostumbrada a recibir a diario a nadadores que entrenan para representar a Cali, el Valle del Cauca y a Colombia, tuvo que esperar.

Veinte días después, tras el informe pormenorizado del estado de los escenarios deportivos de alto rendimiento presentado por el alcalde Alejandro Eder y el secretario del Deporte y la Recreación, Alexander Camacho, las piscinas Alberto Galindo fueron las primeras en volver a ponerse al servicio de los deportistas.

Y el regreso tuvo un significado especial. Uno a uno, comenzaron a aparecer los elementos que hacen parte del paisaje habitual de este complejo acuático: las bialetas, las monoaletas, los snorkels, las gafas y los gorros de silicona o látex. También volvieron los entrenadores, las voces que marcan los tiempos y, sobre todo, los atletas que persiguen cada día una fracción de segundo, una marca personal y, algún día, una medalla.

Entre ellos estaba Nicolás Dagles, deportista de la Selección Valle de Natación con Aletas. Para él, volver a entrar al agua fue mucho más que retomar una rutina: “Estoy muy agradecido de que se haya hecho la apertura de las Piscinas Alberto Galindo después del terremoto”.

Durante los días posteriores al sismo, Dagles y sus compañeros tuvieron que buscar alternativas para mantener la preparación. El Club Tequendama se convirtió en el nuevo lugar de entrenamiento.

El cambio, sin embargo, tenía sus limitaciones. La piscina era de 25 metros y no permitía realizar exactamente los trabajos programados en las Alberto Galindo. Aun así, los deportistas hicieron el esfuerzo por mantener el ritmo. “No podíamos hacer los entrenos que eran, pero hicimos el esfuerzo y fue bueno”, recordó el nadador.

Ahora, de regreso en su escenario habitual, la mirada está puesta en lo que viene. Y el panorama, según Dagles, es alentador. “Se vienen competencias importantes y muchas medallas de oro para el Valle”, aseguró.

Detrás de cada una de esas posibles preseas está también el trabajo de los entrenadores. Francisco Méndez, técnico de las selecciones Valle y Colombia de Natación con Aletas, sabe que estos veinte días representaron un desafío, pero también una oportunidad para demostrar la capacidad de adaptación del grupo: “En este momento estamos retomando las actividades, pues después de lo que ocurrió, con mucha alegría de volver al escenario y poder hacer nuestro proceso de entrenamiento. Esperamos que todas estas cosas nos hagan más fuertes cada día y continuar con el proceso”.

La pausa, en realidad, duró poco para quienes tenían competencias en el horizonte. Apenas tres días después del sismo, el equipo ya buscaba la manera de regresar al agua. “Nos tocó resolver las prácticas a los tres días de que pasó el incidente”, señaló Méndez.

Los deportistas que no resultaron afectados pudieron continuar con sus procesos en el Club Tequendama, trabajando en una piscina de 20 metros y complementando las sesiones con ejercicios en un gimnasio convencional. Fue una solución temporal, pero necesaria. Porque en el alto rendimiento cada día cuenta.

Ahora, con las Piscinas Alberto Galindo nuevamente habilitadas, el calendario vuelve a marcar el ritmo. En aproximadamente 20 días llegará el Clasificatorio en Bucaramanga al Campeonato Mundial Juvenil. Después estará el Campeonato Mundial de Larga Distancia en Egipto, uno de los grandes objetivos del segundo semestre para los nadadores de fondo. Y en diciembre llegará otra cita fundamental: el Pre Juegos Nacionales, que se disputará en Ibagué.

Por eso, este regreso al agua no es simplemente la reapertura de unas piscinas. Para los nadadores con aletas significa recuperar el espacio donde construyen sus marcas, donde entrenan para vencer el cronómetro y los sueños de representar al Valle y al país toman forma. Las piscinas Alberto Galindo Herrera vuelven a tener movimiento.

El silencio de los últimos días quedó atrás. El agua vuelve a agitarse con cada patada, las monoaletas vuelven a cortar la superficie y los entrenadores vuelven a marcar el ritmo desde el borde. Después del susto, el deporte también vuelve a levantarse, porque en Cali los nadadores con aletas ya están otra vez en carrera por sus próximas medallas.

Con información Secretaría del Deporte y la Recreación Distrital de Santiago de Cali

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