
Entre vinilos, discos compactos, colecciones musicales y presentaciones en vivo, el barrio Obrero volvió a convertirse en un punto de encuentro para quienes han hecho de la salsa una parte fundamental de la identidad caleña.
El Sexto Encuentro de Melomanitos, Melómanos y Coleccionistas reunió a niños, jóvenes y adultos con un mismo propósito: mantener vivo el legado salsero y transmitirlo a las nuevas generaciones.
La jornada contó con la participación de melómanos, coleccionistas, músicos y familias que encontraron en este espacio una oportunidad para compartir conocimientos, historias y experiencias alrededor de un género musical que ha acompañado durante décadas la vida de los caleños.
Además de la programación musical, el evento incluyó la participación de la Orquesta Herederos de la Salsa y agrupaciones invitadas que fortalecen el intercambio cultural alrededor de esta tradición.
“Es un honor hoy estar cumpliendo cuatro años y llegar a nuestra sexta edición. Por aquí, han pasado entre 80 y 85 niños; hoy tenemos el privilegio de tener 41 programando desde el vinilo y el CD”, explicó Gloria Guzmán, fundadora y directora general del colectivo y de la Orquesta Herederos de la Salsa.
La también gestora cultural resaltó que “la importancia de todo esto es tener un legado generacional que siga aportando al patrimonio cultural de Cali, que los niños sean felices y que las familias estén unidas por un mismo propósito: la salsa de Cali”,
Uno de los principales objetivos del encuentro es fortalecer el relevo generacional de la salsa caleña, permitiendo que niños y jóvenes conozcan los diferentes saberes que hacen parte de este patrimonio cultural, desde la música y el coleccionismo hasta la danza y la historia del género.
“La importancia de este evento es que reúne dos generaciones al mismo tiempo. Necesitamos un relevo generacional y que los niños sigan aprendiendo todos los saberes que hacen parte de nuestra cultura, porque son ellos quienes llevarán la bandera de Cali, capital mundial de la salsa”, señaló ‘Julián Salsa’, representante legal de la Fundación Cultural Melassa.
Para artistas y promotores culturales, estos espacios permiten que las nuevas generaciones se apropien de una tradición que ha convertido a Cali en un referente mundial de la salsa.
“Este es un evento que tenemos que acompañar todos los caleños porque ellos son el futuro de la salsa en Cali. Aquí encontramos niños melómanos, músicos y coleccionistas que están aprendiendo y fortaleciendo nuestra cultura”, expresó Andrés Carabalí, cantante salsero de Cali.
La mejor muestra de ese relevo generacional estuvo en los propios Melomanitos. Carlos Andrés Guaguancó, integrante del colectivo Herederos de la Salsa y músico de la orquesta infantil, recordó que su amor por la salsa nació gracias a su familia y aseguró que son los niños quienes ayudarán a que esta tradición permanezca viva.
“A través de nosotros, los niños, el legado no se va a perder. A mí me enseñaron a escuchar salsa desde que tenía cuatro años. Mi abuelo tenía una colección muy grande de CDs y desde ahí me empezó a gustar este ritmo”, contó.
